ladvic / BHINC  / Breve Historia Ilustrada de las Neurociencias: Capítulo 7

Breve Historia Ilustrada de las Neurociencias: Capítulo 7

Capítulo VII: Galeno de Pérgamo y la teoría del pneuma.

Galenus

Pneuma es una palabra en griego antiguo que significa “respiración” o “espíritu”, palabra vinculada con el aire. Para Galeno había “espíritus” que viajaban por las arterias, las venas y los nervios para dar movimiento a nuestros músculos. Estos espíritus viajando por los nervios para movilizar los músculos es una idea muy rudimentaria, aunque algo acertada, de la neuroconducción.

Pneuma
Siempre nos imaginamos que los espíritus son como el aire o como el vapor, ¿no?

Hipócrates fue una gran influencia para Galeno y en la medicina Hipocrática se les daba una gran importancia a los supuestos componentes básicos del organismo: aire (pneuma), tierra, fuego y agua. Estos elementos primarios se combinaban para dar origen a los elementos secundarios o humores: pituita o flema, sangre, bilis amarilla y bilis negra. Los humores a su vez se mezclaban formando las partes líquidas y sólidas del cuerpo, es decir, nuestros órganos y fluidos. El cuerpo y el alma estarían formados, en definitiva, por una mezcla equilibrada de componentes básicos; agua (cuya propiedad básica sería la nutrición), pneuma (que originaría la inteligencia en el cerebro), tierra y fuego (que originarían el impulso y el movimiento).

En la idea Hipocrática, todos los alimentos nos aportaban los humores en sus partículas mínimas; aportándonos lo sólido, lo líquido y el soplo o hálito (nuevamente aparece algo “aéreo”).

Humores

Dentro del organismo los humores serían atraídos por las venas hacia los órganos que eran las fuentes del humor: pituita-cabeza, bilis-hígado, sangre-corazón, agua-bazo. Tras 3 días se eliminarían estas sustancias junto con las que no fueron aprovechadas por el organismo. Cada uno de estos órganos regulaban al humor y la alteración del correcto equilibrio entre estos causaría enfermedades.

Galeno creía que los ventrículos cerebrales tenían aire y que éste llegaba a ellos a través de la nariz y de la lámina cribosa del etmoides. Los desechos originados de la actividad cerebral se evacuaban a través de estos mismos orificios bajo la forma de pituita (humor blanco y viscoso) luego de haber sido concentrados en la hipófisis. Claramente nada de esto es correcto, tanto desde el punto de vista anatómico como fisiológico, pero es lo que nuestros predecesores podían entender y elaborar con los rudimentarios elementos de los que obtenían el saber.

Humores

Se pensaba que el pneuma (aire), tras ser inspirado por la boca y la nariz, se dirigía al encéfalo a través de los canales que atraviesan la lámina cribosa del etmoides, llegando al cerebro sin contaminación. Desde el encéfalo, el pneuma se dirigía por el esófago hacia el abdomen al cuál refrescaba; por la tráquea se dirigía a los pulmones y al corazón a los cuáles alimentaba y refrescaba; por las venas llegaba a las demás partes del organismo dando a los órganos su actividad y movimiento. Por otro lado, el crecimiento del feto en la mujer embarazada, también dependería de la llegada al mismo de sangre y pneuma.

El pneuma sufría una purificación durante su circulación, en la rete mirabile (red microvascular cerebral presente en algunos animales, pero no en el ser humano) y en los plexos coroideos, gracias al enlentecimiento de la circulación de la sangre. Galeno comparaba a la rete mirabile cerebral con los plexos vasculares del testículo y que “en ambos sitios la circulación debía ser lenta para permitir que se creara un producto puro“.

Galeno dividía el pneuma en tres tipos, según su pureza y función: pneuma natural, que se concentraba en el hígado y daba la función a los órganos abdominales; pneuma vital, que se ubicaba en el tórax y daba la función al corazón; y pneuma psíquico, que daba la inteligencia. ¿¿Imaginan el insulto “estás corto de pneuma, querido” en la época de Galeno??

El complicado recorrido del pneuma a través del sistema vascular desde el cerebro, hacia todos los órganos, era posible por el conocimiento erróneo que tenían los Hipocráticos del árbol vascular. Este conocimiento erróneo se fue trasmitiendo entre generaciones de médicos incluyendo la época de Galeno. La circulación sanguínea, tal como la conocemos hoy en día, fue descrita recién en 1628 por William Harvey, así que tampoco carguemos las tintas en nuestros antiguos neurocientíficos que bastante tiempo nos llevó entender algo tan aparentemente básico como la circulación sanguínea.

Harvey

Volviendo al pneuma, la enfermedad era un estado morboso causado por la alteración de la circulación del pneuma vital (el espíritu) por los canales por donde se movía. La enfermedad era el estado llamado dýsrroria (mal flujo del pneuma) y la salud, el estado llamado eúrorria (buen flujo del pneuma).

Es interesante que, ni Hipócrates ni Galeno hablaban en ningún momento de una naturaleza acuosa en el pneuma. Quiere decir esto que no sabían de la existencia del líquido cefalorraquídeo, que llena los ventrículos cerebrales y el espacio que rodea al cerebro. La primera descripción clara sobre el líquido cefalorraquídeo corresponde al anatomista italiano Niccolò Massa en 1536.

Massa

Muchos de los errores de Galeno sobre la función de los ventrículos se debieron a las creencias filosóficas de su época, y a que muchos de los avances logrados en este campo son relativamente recientes. Hace menos de 500 años que conocemos a ciencia cierta la existencia del líquido cefalorraquídeo, y hoy sabemos, por ejemplo, que puede servir para que sectores del cerebro intercambien información entre sí a través de moléculas que este transporta, pero todo esto es otro capítulo, más cerca de nuestros tiempos actuales. Muuucho más cerca…

Fernando Martínez – Neurocirujano (@fermartneuro)
Luis Domitrovic – Neurocirujano y Radiologo (@ladvic)


…¿¿no has leído Breve Historia Ilustrada de las Neurociencias desde el principio?? [Empieza aquí!]

¿Te ha gustado? ¡Deja un comentario o compartelo en las redes!
Para futuros capítulos puedes seguirnos en las redes sociales.

You like this? Share it!
No Comments

Leave a Comment